lunes, 30 de noviembre de 2009

Jung y el mundo espiritual... por Leonardo Boff



13/11/2009 - Leonardo Boff


Coordiné en la Editorial Vozes de Brasil la traducción de la obra completa del psicoanalista C.G. Jung (18 tomos), lo que lo convirtió en unos de mis principales interlocutores intelectuales. Pocos estudiosos del alma humana han dado más importancia a la espiritualidad que él. Veía en la espiritualidad una exigencia fundamental y arquetípica de la psiqué en su desarrollo hacia la plena individuación. La imago Dei o arquetipo Dios ocupa el centro del Self: esa Energía poderosa que atrae todos los arquetipos a sí y los ordena a su alrededor como el sol hace con los planetas.
Sin la integración de este arquetipo axial, el ser humano queda manco y miope y con una falta de completitud abisal. Por eso escribió:
«Entre todos mis pacientes que se encontraban en la segunda mitad de la vida, es decir, con más de 35 años, no hubo ni uno cuyo problema más profundo no estuviese constituido por la cuestión de su actitud religiosa. Todos en última instancia estaban enfermos por haber perdido aquello que una religión viva siempre ha dado a sus seguidores. Y ninguno se curó realmente sin recobrar la actitud religiosa que le era propia. Esto es claro que no depende de una adhesión a un credo particular, ni de hacerse miembro de una Iglesia, sino de la necesidad de integrar la dimensión espiritual».
La función principal de la religión, o mejor, de la espiritualidad, es la de religarnos a todas las cosas y a la Fuente de donde proviene todo ser: Dios. Ese es el propósito básico de su grandioso libro Mysterium Coniunctionis (Misterio de la Conjunción) que Jung consideraba su obra magna. En él se trata de realizar la coniuntio, o sea, la conjunción del ser humano integral con el mundus unus, el mundo unificado, el mundo del primer día de la creación, cuando todo era uno y todavía no había ninguna división ni diferenciació n.
Era la situación plenamente urobórica del ser. Uroboros era la serpiente primigenia, enrollada sobre sí misma que se mordía la cola, arquetipo que representa la unidad originaria antes de las diferenciaciones entre masculino y femenino, cuerpo y espíritu, Dios y mundo. Esta fusión es el anhelo más secreto y radical del ser humano y el llamamiento permanente del Self.
Espiritualidad significa vivenciar esta situación en la medida en que es buscada permanentemente, aunque no se deje aprehender y vaya siempre un paso por delante. El drama del ser humano actual es haber perdido la espiritualidad y su capacidad de vivir un sentimiento de conexión. Lo que se opone a la religión o a la espiritualidad no es la irreligión o el ateismo sino la incapacidad de ligarse y religarse a todas las cosas. Hoy las personas están desconectadas de la Tierra, del ánima (de la dimensión del sentimiento profundo), y por eso sin espiritualidad.
Para C. G. Jung el gran problema actual es de naturaleza psicológica. No de la psicología entendida como disciplina o apenas como una dimensión de la psiqué, sino de la psicología en el sentido incluyente que él le da como la totalidad de la vida y del universo cuando son percibidos y referidos al ser humano, ya sea por el consciente o por el inconsciente personal y colectivo. Y en este sentido escribió:
«Es mi convicción más profunda que, a partir de ahora hasta un futuro indeterminado, el verdadero problema es de orden psicológico. El alma es el padre y la madre de todas las dificultades no resueltas que lanzamos al cielo».
La Tierra está enferma porque nosotros estamos enfermos. En la medida en que nos transformamos, transformaremos también la Tierra. Jung buscó esta transformació n hasta su muerte. Ella es uno de los pocos caminos que puede sacarnos de la crisis actual y que inaugura un nuevo ensayo civilizatorio, así como lo imaginaba Jung, más integrado con el todo, más individualizado y más espiritual.
C. G.Jung se muestra un maestro y un guía que nos traza un mapa capaz de orientarnos en estos momentos dramáticos que vive la humanidad. Como creía profundamente en el Trascendente y en el mundo espiritual, será seguramente el capital espiritual, colocado ahora en el centro de nuestras búsquedas, el que nos permita vivir con sentido la fase nueva de la Tierra, la fase planetaria y espiritual.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Presentación de libros en la casita de los misioneros trashumantes











Tenemos el gusto de contarles y compartirles que el jueves 19 de noviembre hemos presentado los libros: Grietas del Tiempo (cuentos) y Nadie se lo Espera (novela), en la Casita del Grupo Misionero Trashumante de Hersilia.


Con la guitarra y la voz de Chacho Gigena, que luego tocará con su conjunto "Los Tobas", y la presencia del grupo Los Chicos del Che acompañando las canciones con cintas, banderas y malabares, Fernando nos fue contando algún cuento y hablando de la experiencia de escribir. La novela fue presentada entre canción y canción con la irrupción en escena de personajes de la misma. Protagonistas disgustados por cómo se los mostraba, un camionero que quería más letra, le pusieron a los colores, las palabras y la música un toque de humor a la hermosa noche vivida en el patio de la casita, ambientada como un circo.

El cambio climático (gran negocio) y el hambre.


Diario Critica Digital Sociedad -
Por Martín Caparrós -19.11.2009
Lo que mata - Entre el cambio climático y el hambre, los grandes del mundo prefieren enfrentar el cambio. Es, entre otras cosas, uno de los grandes negocios del futuro. El cambio, todo el tiempo el cambio: el cambio ha pasado a ser el enemigo. Ayer se presentó un trabajo en que participé: el informe anual sobre el Estado de la Población Mundial que publica el Fondo de Población de Naciones Unidas.
El Informe encara, cada año, un tema diferente: en los últimos cuatro trabajamos sobre migraciones, crecimiento urbano, culturas tradicionales y, ahora, cambio climático, el tema del momento: en las próximas semanas, la cumbre de Copenhague lo llevará a las tapas de los diarios del mundo.
El trabajo fue apasionante: debía contar las vidas de siete jóvenes –potencialmente– afectados por el calentamiento global: una paisana paupérrima en Níger, una estudiante entusiasta en Nigeria, un príncipe ecologista en las islas Marshall, un inundado refugiado en Marruecos, una pescadora de caracoles en Filipinas, un líder campesino en el Amazonas, una gay feminista post-Katrina en Nueva Orleans.
No fue fácil: el cambio climático es, sobre todo, un pronóstico y sus efectos actuales son menguados, pero la mayoría de los científicos está convencida de que, en el mediano plazo, puede ser muy dañino: que los gases de efecto invernadero –sobre todo el dióxido de carbono– que estamos lanzando a la atmósfera pueden aumentar un par de grados la temperatura promedio de la Tierra y causar desertificación, subida de las aguas, derretimiento de los hielos, sequías, desastres muy variados. Algunos todavía suponen que la amenaza no es real; son los menos.
La reacción frente al posible calentamiento aparece como una causa noble, necesaria; lo que me resulta inquietante es que recibe tanta más atención que otras que parecen urgentísimas. En Dalweye, su pueblito de chozas de barro, Mariama me preguntaba si yo creía que el cambio climático era culpable de su hambre.

–¿Por qué?
–No sé, me dijeron las chicas de la oenegé que era por eso.
En los pueblos del Níger los campesinos nunca comen lo que necesitan: su dieta de cada día –la misma cada día– está hecha de mijo pisado con –a veces– un chorrito de leche. Hasta que llega junio, los granos se terminan, algunos hombres y mujeres y chicos mueren, otros sobreviven hasta la próxima cosecha. En Níger se ve demasiado claro lo que le pasa, de una u otra forma, a mil millones de personas.
Esta semana, en la Cumbre por la “Seguridad Alimentaria” de la FAO en Roma, el secretario general de la ONU dijo que el hambre mata a diez chicos por minuto: diez cada minuto. El cambio climático, si acaso, puede empezar a causar víctimas dentro de algunos años.Es obvio que la batalla contra el cambio climático y la guerra contra el hambre no deberían excluirse, pero se ve muy bien qué les importa –y qué no– a los dueños del mundo y, sobre todo, dónde van los dineros.
La cumbre de Copenhague recibirá a los jefes de los países más potentes –que ya saben que no van a conseguir acuerdos significativos pero van a mostrarse preocupados. En cambio la cumbre de Roma no atrajo a ningún grande: los más conocidos eran Lula, Lugo, Mubarak, Mugabe y Gaddafi, y seguía una lista conmovedora de presidentes africanos; ni un jefe de Estado europeo, norteamericano, asiático de peso. El conclave romano terminó con una declaración que decía que habría que bajar la cantidad de hambrientos a la mitad antes de 2015 –tres chicos por minuto–, pero no daba datos sobre cómo lograrlo: ni un plan, ni fondos, ni unas bolsas de harina. O, según el slogan consagrado: caviar en mesa propia, retórica en la ajena.En cambio, el clima se lleva la preocupación y los millones.

–Bueno, usted sabe que lo que mata es la humedad.
Hay explicaciones posibles:
entre ellas, que el cambio amenaza también a los ricos de los países ricos –mientras que el hambre siempre es para los mismos.
que el cambio climático podría eventualmente modificar la forma en que vivimos, mientras que el hambre de millones de otros es, precisamente, la forma en que vivimos.
Pero, además, nadie gana mucha plata con el hambre; los que venden comida prefieren vendérsela a los que tienen comida –o, como nosotros, a los chanchos chinos. En cambio, el mercado que se deriva del miedo al calentamiento es uno de los grandes negocios del futuro.El mercado de los créditos de carbono, que hace diez años no existía, ya mueve más de 120.000 millones cada año y crece sin parar.
Parece simple: los acuerdos internacionales basados en Kyoto determinan cuánto gas de efecto invernadero puede mandar a la atmósfera cada país firmante, y los gobiernos de los países ricos reparten esa cuota entre sus empresas. Entonces las que prefieren emitir más gas para seguir haciendo sus negocios compran “créditos de carbono”: derecho a poluir que les venden las empresas y comunidades que no usan toda su cuota. En teoría, esto sirve para que las compañías que se preocupan por reducir sus emisiones –moderando su consumo, modernizando sus procedimientos– reciban algún beneficio; en la práctica, las empresas despilfarrantes suelen comprar sus créditos a las nuevas compañías especializadas que los consiguen a través de supuestas inversiones verdes en el tercer mundo.El green business explota y ya lo están copando los grandes jugadores, las finanzas globales, los dueños de este mundo.
Un ejemplo reciente: los hornitos africanos certificados ecológicos de los que J.P. Morgan –la famosa banca Morgan, quintaesencia del capitalismo americano– va a distribuir diez millones en Kenya, Uganda, Ghana. Cada horno les cuesta unos cinco dólares; se supone que cada uno reduce las emisiones en dos o tres toneladas por año; cada tonelada menos es un crédito de carbono que la banca Morgan puede vender entre 10 y 15 dólares en el nuevo mercado internacional, o sea: con una inversión inicial de 50 millones puede obtener entre 200 y 450 millones de dólares anuales. Y encima pueden decir que ayudaron a esa pobre gente, que es su meta en la vida.

–La caridad bien entendida empieza por casa, mi estimado.
Mientras tanto aparecen quejas, aquí y allá, en países pobres, sobre fábricas que basan su rentabilidad en aparentar que reducen su emisión de gases pero que en realidad no lo hacen –y sobornan a los auditores encargados de certificarlas– o lo hacen y poluyen de otros modos – envenenando las aguas, por ejemplo– o lo hacen y no producen mucho más que su ingreso por vender los créditos. Los créditos de carbono pueden convertirse en un gran deformador de las economías subdesarrolladas, otra forma de la corrupción institucionalizada. Y, también, en uno de los mayores esquemas de especulación financiera global: otra timba extraordinaria, burbuja subprime verde. Pero el gran negocio, como siempre, necesita a América para ser realmente grande.Estados Unidos no aceptó los protocolos de Kyoto, y por lo tanto no limita sus emisiones de gases invernadero. Así que sus empresas que compran créditos para compensar sus emisiones lo hacen porque queda cool bonito y les permite presentarse como buena gente y vender más. Pero si el gobierno Obama finalmente regula sus gases, todas tendrán que hacerlo y las financieras que ya empezaron a invertir en el mercado del carbono van a ganar miles de millones adicionales.

Al Gore tiene un magnífico futuro por delante. Gore es el gran lobbysta de la lucha contra el cambio climático –y un hombre afortunado. En 2000, cuando consiguió perder aquellas elecciones, declaró que tenía dos millones de dólares. Ahora, tras diez años de campaña contra el cambio, se le calculan cien. Además de cobrar decenas de miles por esa conferencia que ya repitió cientos de veces, Al Gore es accionista de varias empresas exitosas relacionadas con su militancia: energías renovables y créditos de carbono, sobre todo. En 2007 le dijo a Fortune que su empresa Generation Investment Management encaraba una transformación social “mayor que la Revolución Industrial, y mucho más rápida”: la conversión del mercado global de energía “para contener el calentamiento global” a través de tecnologías limpias, verdes, sustentables –y, también, por qué no, nucleares. Dicho de otra manera: la tentativa gigantesca de abandonar la dependencia occidental del petróleo –caro yajeno– y el carbón, y forrarse con lo que vendrá.Al Gore dice que la única forma de conseguir que las emisiones se reduzcan es aplicarles las famosas fuerzas del mercado: que los que poluyen paguen, que los que no poluyen cobren. Y, de paso, que los intermediarios financieros ganen más y más. En síntesis: tratar el problema según el mismo modelo que creó ese problema, entre tantos otros; el mismo modelo que también produce el hambre de millones.
Hace muy poco un socio de Gore en una de estas nuevas empresas verdes, Capricorn Investment, lo dijo tan clarito: “Nuestro objetivo es hacer más dinero que los demás de un modo que los supera en impacto y en ética”.El negocio es redondo. Y lo será mucho más si el gobierno de Obama por fin regula sus emisiones de CO2: la causa a la que Al Gore dedica tanto esfuerzo, militancia tan esperanzada. Si es así, Fortune calcula que el mercado del cambio climático llegará a un billón –un millón de millones– de dólares dentro de diez años, y todo por la buena causa.
Mientras tanto, el hambre sigue muy bien gracias.

Santafesinos...estamos hasta las narices de venenos...

No dejemos que nos cierren la vida...más de lo que ya lo están haciendo....
“Cruzada por la vida”
Ciudadanos Santafesinos: Saben que nuestros Diputados, quienes deberían defender nuestros derechos establecidos en la Constitución Nacional, en su Art. 41(defensa del medioambiente) pretenden modificar la Ley provincial de Fitosanitarios 11273 que determina que no se puede fumigar a “ menos de 500 mts” de centros poblados y a “ 3000 mts” las fumigaciones aéreas. Nuestros representantes quieren hacer todo lo contrario acercar los venenos de las fumigaciones a los hogares de vecinos a tan solo 100 mts, lo que empeorara la calidad de vida de los ciudadanos.
Científicamente esta demostrado que estos “agrotoxicos” (glifosato, endosulfan, 2-4-D entre otros) usados para la siembra directa, producen (cáncer, infertilidad, malformaciones, abortos, etc.). El año pasado murieron de CANCER en nuestro país 100 mil Argentinos (hay localidades que superan el 25 %), la fertilidad disminuyo a mas del 30 %, las malformaciones en niños superan 10 veces la media latinoamericana, los abortos de embarazadas en contacto con plaguicidas son muy frecuentes.
A pesar que nuestros gobernantes conocen los riesgos de exponer a familias enteras de Santafesinos a los efectos de los agrotoxicos, priorizan los intereses económicos de las multinacionales que venden estos productos sobre la salud de todos nosotros, ¿Por qué será?.
Como Santafesino tenemos que condenar a nuestros representantes que promovieron y aprueben estas modificaciones por todos los medios disponibles, súmate y difundilo.

El día 25/11/09 a las 11hs te invitamos para evitar el genocidio silencioso a la cámara de Diputados.
elgritodelatierra@yahoo.com.ar edumartin74@hotmail.com alertaantenas@yahoo.com.ar
en la campaña Paren de Fumigar

Organizarnos para que no nos pisoteen la esperanza

...mirá este video... gracias cumpas por la alegría de la vida defendida y recreada en la organización... http://www.youtube.com/watch?v=Bc6YLAhsjJY

lunes, 26 de octubre de 2009

Campaña Nacional- El Hambre es un Crimen







El Hambre es un crimen. Hay que detenerla. Sí o sí. Porque en nuestro país no faltan ni alimentos, ni platos, ni madres, ni médicos, ni maestros, faltan en cambio la voluntad política, la imaginación institucional, la comprensión cultural y las ganas de construir una sociedad de semejantes que asegure a nuestros hijos las oportunidades vitales para que puedan crecer con dignidad. Es imperativo terminar con un sistema económico -que en la mayoría de los casos- no da hijos sino hambre, que no da futuro sino Paco, que talla caricias olvidadas en cuerpos olvidados.Niños hermosos nacen a la muerte aunque ya todos sepamos que la infancia es el principal recurso natural no renovable de nuestro país, ya que la mayoría de las capacidades humanas quedan -de alguna manera- determinadas durante los primeros años de vida cuando los niños están haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos. La infancia es por lo tanto la gran oportunidad de la sociedad para mejorarse a sí misma en lo biológico, en lo cultural, en lo económico, incluso en lo político. La infancia es el terreno más fértil para sembrar inteligencia, trabajo, creatividad, justicia y democracia.Sin embargo, los niños se nos mueren de hambre por decenas cada amanecer. Se nos mueren "acabaditos de nacer" mientras los padres lloran por los días hermosos, cuando la vida era azul. Sin una infancia sana, amasada y entera es impensable una Argentina mejor. Porque un país que mutila a sus niños es un país que se condena a sí mismo.¿Cuánto tendrán que andar nuestros hijos pobres, para no morirse de hambre, como goteras vivas que desangra las estrellas? Entre dolores y silencios hay una calle por donde marchan los niños hacia una primavera que se domicilia en los extremos del viento borrando de los calendarios la contribución de sangre a la acumulación capitalista.Pero nuestros PIBES vencerán porque son el golpe temible de un corazón no resuelto: Con ternura y airosos como alas.

En defensa de la Vida y de la tierra




Fotos: EUGENIO ADORNI- ContraPunto

La Unión de la Nación del Pueblo Diaguita encabezó hoy una importante movilización para reclamar justicia ante el asesinato de Javier Chocobar por parte del terrateniente Darío Amín y ex policías a su servicio, que dejó además un saldo de 4 heridos, uno de ellos en grave estado. El ataque se llevó a cabo en la localidad de El Chorro, Trancas. Vuelven a exigir que el estado cumpla con sus obligaciones y respete el derecho de los Pueblos Originarios en la provincia, en particular la Ley 26.160.

Mientras los medios de comunicación masiva de la provincia siguen presentando y reduciendo el hecho a algo policial, hoy cerca de 700 personas movilizaron a plaza Independencia desde las distintas Comunidades de la provincia para reclamar el cese a la violencia y persecución a los Pueblos Originarios de la provincia. Exigen que se cumplan las leyes que los protegen y reclaman juicio y castigo a los autores del asesinato de Don Javier Chocobar (de 68 años), miembro de la Comunidad Indígena de Chuschagasta (Trancas), perpetrado por Darío Amín, reconocido terrateniente de la zona, y dos ex policías Jorge Valdivieso y Luis Gómez; este último, compañero de andanzas del represor Mario “Malevo” Ferreira en el Comando Atila, grupo parapolicial liderado por este último.

Las comunidades informaron que "el ataque se hizo con la complicidad de ex oficiales exonerados: Luís Gómez, cuñado del actual Jefe de Policía de la provincia Hugo Sánchez, y José Valdivieso, quienes arremetieron con armas de fuego de grueso calibre a miembros de la Comunidad que se encontraban en actitud pacífica cuidando los recursos naturales comunitarios". "Los agresores eran legionarios al mando del tristemente célebre “Malevo Ferreira”, enlistados en la asociación ilícita 'el Comando Atila'. Por este motivo, alertamos a la opinión publica en general, a las organizaciones sociales y de derechos humanos, la gravedad de la situación que viven los hermanos de Chuschagasta ya que fueron objeto de una brutal agresión" manifestaron los oradores del acto.

El Cacique de la Comunidad manifestó -entrevistado por ContraPunto- que "la Comunidad está destrozada, porque nunca hubiésemos pensado que pase una cosa como ésta, que los lleve la avaricia y la ambición a estos terratenientes, como Darío Amín, a asesinar a sangre fría a gente que no tenía ni siquiera un palo, que al último se tuvieron que defender con piedras para que no sea una masacre mayor". Agregó que "ellos se han dado a la fuga, y ahora están presos, pero eso no basta, queremos que la justicia deje de mirar para otro lado. Hoy nos atacan más por que antes éramos invisibles, y ahora estamos saliendo de la invisibilidad y los terratenientes están con temor de perder lo que ellos consiguieron matando a los Pueblos Originarios". "Mientras no los veamos tras los barrotes a los responsables, no vamos a tener fe ni expectativas en la justicia" concluyó. Con respecto a la causa abierta, desde ANDHES (Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales) agregaron que "está investigando la justicia tucumana, tanto el homicidio como las lesiones graves de los heridos de bala. Se están tomando declaraciones a los imputados y esperamos que se dicte prisión preventiva como corresponde en estos casos, atento al nivel de violencia y al riesgo cierto que los imputados se fuguen". Complicidad e inacción política Referentes de la Comunidad de Chuschagasta denunciaron que esto no es nuevo, que "los poderosos siempre tienen la justicia a favor de ellos" y hoy siguen recibiendo amenazas por mensajes de texto con rumores de desalojos. "Personas del mismo gobierno son las que están actuando para apropiarse de nuestras tierras". Como ejemplo de esto nombraron a Silvia Chiarello, delegada de Ancajuli que intentaría hacerles firmar papeles de propiedad a ancianos de la Comunidad, hostigándolos permanentemente para después presentarse como dueña de esas tierras. Sara Mrad, de Madres de Plaza de Mayo, se solidarizó y manifestó que "las comunidades desde hace muchos años vienen soportando el atropello, el asesinato y la muerte, siempre por intereses económicos. Por eso las Madres no podíamos estar ausentes hoy, porque los Pueblos Originarios son un ejemplo de resistencia durante tantos siglos, es por eso nuestro abrazo solidario. Tengamos en cuenta que la única lucha que se pierde es la que se abandona". La semana pasada, miembros de las Comunidades fueron recibidos por el Secretario de Derechos Humanos del gobierno provincial, Daniel Posse, quién se comprometió a avanzar en el cumplimiento de los derechos que se reclaman. Valentina García Salemi, abogada de ANDHES, dijo que "las respuestas de los funcionarios fueron bastante evasivas, muy abstractas en el sentido de encontrar rápidamente soluciones estructurales a este problema". Esta semana también hubo una reunión con el Defensor del Pueblo, en la que se avanzaron algunos puntos. "Seguimos reclamando que los funcionarios accionen en consecuencia de lo que corresponde a las constituciones nacionales y provinciales", sostuvo la abogada. ¿Un enfrentamiento? José Valdiviezo ya declaró y fue imputado de homicidio simple. Según alegaron en declaraciones a La Gaceta -que sigue levantando la teoría del enfrentamiento-, ellos "se defendieron del ataque de un grupo de hombres", que "no querían causar problemas" pero que "mientras estaban trabajando fueron agredidos por los comuneros con piedras lajas, palos y machetes". Alegaron defensa propia, aunque para considerarlo, la defensa tiene que ser proporcional al ataque, y quienes tenían armas de fuego y dispararon contra los miembros de la comunidad fueron estas tres personas, matando a Chocobar e hiriendo a cuatro personas, entre ellas un niño, al tiempo que Andrés Mamani se encuentra en grave estado en el Hospital Centro de Salud. La causa la está investigando el fiscal Arnoldo Suasnábar. Solidaridad Desde toda la provincia llegaron desde temprano delegaciones a la plaza Independencia, las distintas Comunidades de la Unión de la Nación del Pueblo Diaguita se congreraron masivamente, a pesar de las dificultades en poder llegar desde sus lugares de origen, muchas veces sin posibilidades de transporte público y dejando sus obligaciones laborales. Las banderas whipalas flamearon una vez más por las calles de la capital tucumana desde Tafí del Valle, Amaicha, Casas Viejas, El Mollar, Quilmes, Colalao del Valle, El Tolombón, Pueblo Lule, Chuschagasta, La Angostura, San Pedro de Colalao, El Nogalito, Potrero y el resto de las comunidades integrantes de la Unión. Antes de marchar, se hizo una ofrenda a la Pachamama en el centro de plaza. También participaron de la movilización delegaciones de Pueblos Indígenas de Salta y Jujuy, que acercaron su solidaridad una vez que la movilización se apostó frente a los tribunales de calle Sarmiento. Además, marcharon junto a las comunidades organismos de derechos humanos como Madres de Plaza de Mayo, ANDHES, H.I.J.O.S, APDH y organizaciones políticas y sociales, entre las que estuvieron Fogón Andino, Estudiantes de Trabajo Social, Partido Obrero, Autoconvocados de la Salud, CCC, PCR, Sindicato Municipal de Aguilares, La murga Los Tocafondos del Centro Cultural de La Bombilla, Tucumán Danza, Familiares de Víctimas contra la Impunidad de Tucumán y ASANOA, entre otras. La columna de manifestantes llegó a ser cerca de 700 personas, cubrió cerca de 2 cuadras y media, y se dirigió al juzgado provincial. Luego volvió hacia plaza Independencia para concluir frente a los Tribunales Federales de Congreso y Las Piedras, en donde volvieron a exigir el cumplimiento de la Ley 26.160 que prohíbe los desalojos en las Comunidades hasta tanto no se realice el relevamiento territorial en la provincia.

domingo, 11 de octubre de 2009

Agrotóxicos y malformaciones

Casi 87% de los niños de hasta dos años de edad que habitan en la Colonia Alicia, localidad de la provincia argentina de Misiones, padecen retraso mental, denunció el martes el científico Hugo Gómez Demaio, en la presentación de un proyecto de ley para prohibir los agrotóxicos.

En la localidad de Colonia Alicia, cada año detectan a 60 bebés con malformaciones, aseguró el médico Hugo Gómez Demaio

“El 86.6% de los niños de hasta dos años de la Colonia Alicia padece algún retraso mental demostrable como consecuencia de la aspersión de agrotóxicos”, reveló Gómez Demaio, jefe del Laboratorio de Biología Molecular de Misiones.

El científico reveló que en dicha provincia “se detectan 60 niños por año con malformaciones” y alertó que el contacto con el plaguicida (glifosato), provoca “modificaciones en su genoma humano”, que se transmitirán a sus descendientes.

Gómez Demaio hizo las afirmaciones durante el encuentro "Observatorio del glifosato" realizado en Buenos Aires en la Cámara de Diputados, donde se presentó un proyecto de ley para prohibir el uso y venta de agrotóxicos.

El profesional precisó que los niños no sólo padecen retraso mental sino malformaciones físicas, diferentes tipo de cáncer e insuficiencias renales, respiratorias o hepáticas, entre otras enfermedades.

El glifosato es utilizado para la eliminación de hierbas y arbustos en extensos territorios donde se cultiva soja transgénica, que cubre el 60% del área cultivable de Argentina.

Pibes

Por Alberto Morlachetti
...distintos vecinos dieron testimonios de situaciones que tienen que ver con la minoridad y el delito en Rafaela, haciendo referencia a cuatro adolescentes -de 14, 13 y 12 años- que están azotando al barrio Monseñor Zazpe. (...) Acto seguido hablaron dos vecinos que plantearon cómo contener a los menores. El segundo de ellos incluso afirmó que "en Barrio Italia están todos los vecinos armados".
(Diario La Opinión - Rafaela 01/10/09)
Fue una madrugada de violencia descarnada en el barrio Maldonado, en las afueras de Bahía Blanca. Esta vez el sitio -donde robos y peleas son costumbre- amaneció manchado con la sangre de un joven de 18 años al que vecinos enfurecidos golpearon y acuchillaron hasta matarlo. Su hermano, de 17 años, también fue atacado a golpes y terminó herido. Horas antes, ambos se habían metido a la casa de un anciano para robarle.
(Diario Clarín 03/10/09)
Un teniente de la Dirección de Investigaciones de la DDI de Mercedes, de apellido Rojas, mató de tres balazos a Ramiro Castro, de 16 años. Uno de los tiros le ingresó por la nuca y los otros dos, por la espalda. También hirió de gravedad a dos amigos del menor. Para sus familiares fue un caso de gatillo fácil; para la policía se trató de un robo.
(Diario Crítica de la Argentina 07/10/09)

(APe).- Ya no es una suerte de privilegio ser niño, aunque lo era cuando las palabras se parecían a las cosas y la palabra pibe era una gambeta cortita en los potreros. En realidad, ser niño no es más que una escaramuza, un combate que comienza con su advenimiento.
Esos pibes agazapados, entre el dolor y el hambre endémica que agobia los mañanas, aguardando noches enteras y días que no cesan en la esperanza de ser otros. Buscando quién sabe qué futuros detrás de esos tazones vacíos hasta el hartazgo, que empuja a salir como mariposas sedientas sobre los charcos.
Pero la noche les ha dejado apenas el deseo que no tiene más peso que el aire entre los dientes. Bajo constelaciones de escarcha la policía siempre nos sirve un plato de sangre en una esquina cualquiera, sin nombre y sin rostro, de donde siempre salen las victimas.
Cuando se dice pibe, se dicen todos los derechos, proclama cierta “progresía”. Pero en la mayoría de nuestros barrios nada huele a esperanza, las cosas humanas han dejado de tener importancia. Cuando dicen pibe es un aviso de muerte o un tiro en la nuca.
Pero la memoria de tantos asesinatos no nos va a impedir recordar esas vidas luminosas. Borges diría la muerte -tempestad oscura e inmóvil- desbandará mis horas. Alguien recogerá mis pasos y usurpará mi devoción y esa estrella.

viernes, 2 de octubre de 2009

Estudios de la UNL demuestran la presencia de restos de pesticidas en la soja


ESTUDIOS DE LA UNL

DEMUESTRAN LA PRESENCIA DE RESTOS DE PESTICIDAS EN LA SOJA

SANTA FE, 01 OCT (APF.Digital) Fecha Actual: 01/10/2009 16:32:36 -


Estudios de un grupo de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet demostraron que sustancias como el glifosato y el endosulfán permanecen en los granos maduros y verdes, y aun en alimentos ya procesados como las milanesas o los aceites, aunque en cantidades permitidas. Restos de glifosato y endosulfán se encontraron en granos de soja, tanto verdes como maduros. También en alimentos ya procesados y en el suelo usado para la siembra, causando la contaminación de las capas freáticas. Así lo mostraron diversos trabajos de investigación desarrollados por el grupo de Medio Ambiente del Intec (UNL-Conicet), que realizó estudios referentes al uso de glifosato y el endosulfán, plaguicidas ligados al cultivo de la soja.

El glifosato, cuyo nombre químico es N-fosfonometilglicina, se transformó en un herbicida global por su versatilidad para controlar un amplio espectro de maleza que afecta la soja, pero también por formar parte de un paquete tecnológico que ha modificado sustancialmente el sistema agroganadero tradicional.

Por su parte, el endosulfán es un insecticida clorado y prohibido en muchos países, pero que en la Argentina sigue siendo utilizado para combatir la chinche verde de la soja. “Pusimos énfasis en esos dos plaguicidas porque su uso ha aumentado en paralelo al incremento de la superficie cultivada de soja”, indicó María Inés Maitre, investigadora que forma parte del equipo del Intec. Junto a la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNL, el grupo comenzó en 1997 a realizar estudios controlados de fumigaciones en cultivos de soja, analizando tanto el suelo como las plantas y las semillas. “Por ser éstas utilizadas en alimentos es importante saber el nivel de residuos de pesticidas que contienen”, sostuvo.

Una síntesis de los resultados obtenidos se presentó en el 2do. Workshop Latinoamericano sobre Residuos de Pesticidas, Alimentos y Medio Ambiente, organizado por la Universidad Nacional del Litoral (UNL). • Residuos en soja Según la información difundida por la UNL, los investigadores diseñaron un método -modificando la molécula del herbicida y utilizando métodos cromatográficos- capaz de detectar los restos de glifosato en soja. Algo que no es posible mediante análisis comunes. “Ésta es una de las causas por la que existe escasa información con respecto a su residualidad en muestras ambientales y alimentos”, aseguró Maitre.

Para comprobar los niveles de residuos que pueden quedar en las semillas, los investigadores realizaron pruebas con aplicaciones controladas de Roundup (nombre comercial del glifosato) en tres lotes de la localidad de Franck, en el departamento Las Colonias. En muestreos con una aplicación no se encontraron restos del herbicida, pero luego de analizar la soja sometida a más de dos aplicaciones observaron que aparecían residuos. “Si bien estaban debajo de los límites permitidos, ya era un llamado de atención, porque es un cultivo transgénico que encima tiene el agregado de un tóxico muy discutido”, enfatizó la investigadora.

Entre 2000 y 2001, otro estudio hecho en las localidades de Diamante y Sauce Pinto, Entre Ríos, pero sobre aplicaciones en soja verde -un producto muy consumido en Asia-, demostró que restos de ambos plaguicidas también estaban presentes. Además, se realizaron ensayos en soja convencional, es decir, no realizada por siembra directa, y transgénica con distintas aplicaciones de glifosato. “El lote donde no se aplicó endosulfán (lote testigo) se encontró libre, por supuesto. En otros dos, la aplicación se realizó a distintos días de la siembra, a 90 días, en uno, y a 60 y 92, en el otro. Se desarrolló para la investigación una metodología muy específica, porque había que analizar dos plaguicidas: glifosato y endosulfán. El primero es soluble en agua, pero el otro lo es en solventes orgánicos, porque tiene capacidad para acumularse en grasas. No se podía desarrollar en el mismo análisis la extracción de los dos compuestos. Por ello, se hicieron las investigaciones basándose en normas estandarizadas, pero con modificaciones para poder detectar residuos de endosulfán por cromatografía gaseosa y residuos de glifosato por cromatografía líquida”, detalló Maitre. En los lotes donde se realizaron las aplicaciones se encontraron restos de endosulfán. También se analizó un metabolito de endosulfán, porque este plaguicida se transforma en tres compuestos diferentes. De todos, el sulfato de endosulfán es uno de los más tóxicos. También se encontraron residuos de glifosato en cantidades permitidas. “El problema es que, a medida que aparecen mayores cantidades de residuos, se elevan los niveles permitidos”, lamentó Maitre.

Restos en procesados y en suelo:

Por otra parte, el equipo realizó pruebas en alimentos basados en soja para ver si los tóxicos permanecían a pesar de todos los procedimientos de elaboración. De ese modo, analizaron tofu (una especie de queso), leche de soja, milanesas húmedas y secas.“Se encontró glifosato en las milanesas secas, aunque no en cantidades altas, pero significa que luego de los procesos industriales se siguen hallando residuos. También se trabajó en aceites y allí había residuos de endosulfán”, añadió Maitre. Por otra parte, el equipo estudió la permanencia de los plaguicidas en el suelo. Según la especialista, el glifosato siempre fue promocionado por su rápida degradación. “Pudimos concluir que, a pesar de que el glifosato se adsorbe, tiene capacidad también para resorberse.. Entonces, en épocas muy húmedas y lluviosas puede drenar en el suelo y contaminar las capas freáticas”, continuó. A la misma conclusión llegó el Inta de Pergamino, que tiene instalados unos lisímetros donde recogen el agua de lluvia. Luego de realizadas las aplicaciones y de cada precipitación, se junta el líquido que se lixivia en el suelo y se analiza para ver cuánto drenó. “Hubo la misma conclusión: en un año en que prácticamente no llovió no encontramos residuos. Pero en un año muy llovedor se encontraron restos de glifosato”, dijo. Además, realizaron experimentos en laboratorio variando el pH de los suelos. “De qué pH tenga el suelo, es decir, de la acidez o basicidad que tenga, dependerá la disponibilidad de glifosato. Esto puede ser importante, porque junto a los plaguicidas se aplican grandes cantidades de fertilizantes. Las variaciones que se producen pueden afectar la movilidad”, relató. (APF.Digital)

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