lunes, 12 de julio de 2010

La barrik quiere barrer con toda vida / la drogadicción es una de las peores armas del capitalismo en su guerra contra los pobres

De Agencia Pelota de Trapo: van dos

Almorzando con Barrick

07/07/10 - Por Oscar Taffetani
(APe).- “¿Puedes venderme tierra -escribe Guillén-, la profunda / noche de las raíces; dientes / de dinosaurios y la cal / dispersa de lejanos esqueletos? / ¿Puedes venderme selvas ya sepultadas, aves muertas, / peces de piedra, azufre / de los volcanes, mil millones de años / en espiral subiendo? ¿Puedes / venderme tierra, puedes / venderme tierra, puedes?”.

El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, puede. El de Salta, Juan Manuel Urtubey, también. Y puede el de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. Y el de Jujuy, Walter Barrionuevo. Y el de La Rioja, Luis Beder Herrera…
-------------------------------

No hay secreto en tus ojos


08/07/10 - Por Alfredo Grande
“aunque los ojos no ven, el corazón igual siente. Pero como no siente que siente, entonces se anima a sentirse contento, para lo cual hay que tener siempre la panza llena”
                                (aforismo implicado)
(APe).- No me mires. Te lo pido porque de hacerlo, te darías cuenta que no puedo mirarte. Al menos, no todo el tiempo. Te miro de reojo, haciendo abuso de la amplitud de mi campo visual, tan útil para manejar en el tránsito organizado por semáforos psicóticos. Prefiero escucharte, aunque el entrecortado murmullo de tus palabras se pierda entre bocinazos y motores que rugen. No te miro apenas, y te escucho con dificultad. Tendría que haber bajado la ventanilla de mi auto, pero debo admitir que eso me hace sentir inseguro. Y ya sabemos: la inseguridad es una sensación, así que debo respetar mis sensaciones. Quise ayudarte, pero me resisto a entregar monedas porque de vez en cuando viajo en colectivo, y necesito tener medios de pago. Y me quedé sin billetes de dos pesos, que es el máximo que puedo entregar por cada petición. La mueca con la que te contesté, apenas fue un falso vínculo, una caricatura grotesca aún de la más elemental comunicación. Después de todo, es difícil mirar con ganas a quien no tiene ganas de vivir. ¿Quién, después de casi 30 años de democracia, les habrá robado el horizonte? Y sin horizonte, como enseñara Galeano, no hay utopía. Los hijos de la democracia que sin horizontes no tienen ganas de vivir, nos habla de una democracia que ha perdido sus horizontes. Y que para dar cuenta de sus ganas de vivir necesita un Bicentenario o el triunfalismo de ser el nido venturoso de un campeón del mundo. Si pudiera mirarte a los ojos, quizá podrías ver reflejada mi diluida esperanza en el concepto de salud social....

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Criticidad, honestidad intelectual y de todas las especies, creatividad, denuncia y anuncio...

Los más leídos

Novelas, cuentos y relatos

Fernando Albrecht: todos sus libros en una web

Libros de Fernando Albrecht  Óleo - Griselda Abdala- Buenos Aires   Encontrarás aquí las novelas, cuentos, relatos y crónicas ...