Santa Fe: por una nueva Ley de Agrotóxicos...por una ley de agroecología

Basta de agrotóxicos, fertilizantes químicos y transgénicos.

Es la hora de la agroecología, la producción orgánica y la soberanía productiva y alimentaria.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Macri: Tres periodistas detenidos en poco tiempo

Luciano Barrera, un fotoperiodista del diario El Esquiú.com de Catamarca, sufrió una violenta e injustificada agresión durante la tarde de ayer por parte de la policía provincial. Efectivos policiales lo arrestaron sin motivos ni explicaciones, lo golpearon y le hurtaron una tarjeta de memoria con fotos del agresor. Por Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA)


Agencia de Noticias RedAcción. 20 años de comunicación alternativa, comunitaria y popular.
Periodista de Radio "La Tribu" Demorado y esposado por policías sin identificación
https://www.youtube.com/watch?v=tqB6_Zqb3QU&feature=youtu.be


Por “morocho”, la Metropolitana amedrentó a un periodista de Télam

Carlos Catrileo es un comunicador mapuche. La semana pasada, mientras iba a su trabajo, un oficial sin identificación lo detuvo en una estación de subte para pedirle documentos. Él filmó todo.
“Son las nuevas directivas que tenemos”... “Y además vos no tenés pinta de periodista”. Así, con la seguridad que le da ir armado y sin chapa identificatoria a la vista, un agente de la Policía Metropolitana amedrentó en la estación Carlos Gardel de la Línea B del subte al periodista mapuche Carlos Catrileo, quien es redactor de la sección Sociedad de la Agencia Télam.
El hecho ocurrió el mediodía del miércoles pasado, cuando Catrileo se dirigía a su trabajo en el centro porteño. Según su propio relato, que se puede ver completo en el video, mientras leía sentado en un banco del andén se le paró enfrente un policía de la fuerza de la Ciudad de Buenos Aires y le exigió que se identifique.
Conmocionado por el atropello injustificado, luego de dar su DNI y no recibir respuestas a preguntas básicas como "¿por qué me para?", Catrileo atinó a prender la cámara de video de su celular y grabar la secuencia, donde se comprueba de paso la ausencia total de identificación del uniformado.

“Él comienza a llamar por teléfono y me empieza a describir: camisa roja, pantalón de jean, aspecto trigueño, morocho... Y ahí yo me molesté”, relató el periodista y comunicador mapuche. Enseguida llamó desde su teléfono a Télam. “Le dije a mi jefe que me estaban demorando, que no me dejaban ir y que no me daban ningún tipo de explicaciones. Entonces mi jefa habló con él, le dijo que acreditaba que yo laburo en Télam y recién ahí me devolvió el documento”, contó.
Después, ya con su DNI en su poder, Catrileo le preguntó al agente el por qué de semejante amedrentamiento. Con la misma seguridad e impunidad el policía respondió que son “las nuevas directivas” que él tiene y que “más que eso no podía explicar”.

Persecusión y control social

Esas "nuevas directivas" a la que se refería el oficial de la Metropolitana no son otras que las posibilitadas por un fallo del Tribunal Superior de Justicia porteño, emitido en enero pasado, que habilita a la policía a pedir documentos personales en la vía pública, como una “facultad implícita para prevenir delitos”.
Vale recordar que esa facultad policial había sido limitada por un fallo de la Comisión Interamericana de derechos Humanos a partir del caso del asesinato a manos de la Policía Federal del joven Walter Bulacio ocurrido en 1991.
Paula Litvachky, directora del área Justicia y Seguridad del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), agregó en declaraciones a Télam que a su vez la Ley 23.950, que reformó la Ley orgánica de la Policía Federal, “le permite a la policía detener para averiguación de identidad mientras exista sospecha y la persona no logre acreditar fehacientemente su identidad”. En ese sentido se informó que ese organismo de derechos humanos, junto al Ministerio Público de la Defensa porteño y la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), apelarán el fallo de Tsjcb el próximo martes ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La experiencia de Carlos Catrileo con “las nuevas directivas” que lleva adelante la fuerza represiva del Estado porteño puede conocerse justamente porque él es periodista y pudo hacer pública la denuncia logrando cierta repercusión. Huelga decir que el mismo amedrentamiento lo sufren infinidad de “morochos” más en la Ciudad de Buenos Aires, a toda hora y en todas las esquinas, sin que esa problemática parezca importar a los grandes medios de comunicación y sus bienpensantes editorialistas.
Anónimos, armados y con “vía libre para detener por portación de cara” (como graficó la diputada nacional del PTS y el Frente de Izquierda Myriam Bregman). Así recorren las calles los perros de presa a sueldo del Estado, con el objetivo más que evidente de perseguir y controlar a la población, particularmente a los jóvenes y los sectores más vulnerables.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Criticidad, honestidad intelectual y de todas las especies, creatividad, denuncia y anuncio...