La Familia Chapelet, en Marcelino de Escalada, donde lograron contar con una ordenanza que aleja los agrotóxicos 500 metros, está sufriendo nuevos ataques químicos.
Recientemente sufrieron el impacto directo en su salud presumiendo que los agresores utilizaron productos muy fuertes.
Diógenes Chapelet, dos veces fumigado al borde de su casa falleció después de la segunda fumigación (ataque químico). Sus últimas palabras fueron para su familia: no dejen que los sigan matando. Luchen contra las fumigaciones. Ahora sufren nuevos ataques.



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